La han llamado el santo grial de las comidas instantáneas para los soldados: una pizza que se pueda almacenar hasta tres años y que mantenga buen sabor.
Los soldados han pedido pizza desde que las raciones ligeras individuales de campaña, comidas instantáneas, reemplazaron en 1981 a los alimentos enlatados para los efectivos destacados en zonas de combate o donde es imposible la instalación de cocinas. Los investigadores en un laboratorio militar en Massachusetts están cerca de lograr la receta para una pizza que no requiera refrigeración.