Una cadena de pizzerías del suroeste de Estados Unidos está generando lo que muchos han llamado "la guerra de la pizza", al aceptar pesos mexicanos y no sólo dólares en sus establecimientos.
Pizza Patrón vio el espacio en el mercado estadounidense e inició la campaña.
Muchos la llaman la pizza secesionista o un ejemplo de cómo los mexicanos están creando un estado paralelo dentro de Estados Unidos.