El Gobierno del presidente Barack Obama anunció ayer un plan para aumentar el control en la frontera con México que prevé el envío de más agentes federales a la zona con el objetivo de reforzar la vigilancia.
El plan lo divulgó ayer en la Casa Blanca la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, en vísperas del viaje que realizará a México la jefa de la diplomacia de EE.UU., Hillary Clinton.
El plan apunta a "interceptar con más eficacia los flujos ilegales de armas y de dinero hacia México, y garantizar que la protección de nuestra frontera resista el flujo de drogas y violencia hacia Estados Unidos".
Por su parte, México ve congruente el "plan antinarco" de EEUU en frontera.
Según la canciller mexicana Patricia Espinosa, su país ha reclamado en los últimos meses una mayor corresponsabilidad de Estados Unidos, el primer mercado de consumo de drogas, en el combate de los poderosos grupos de traficantes.