El lanzamiento por parte del presidente colombiano, Alvaro Uribe, del plan de colaboración de los civiles con la fuerza pública en la lucha contrainsurgente ha despertado inquietudes en el país y generado interrogantes sobre la manera como el gobierno implementará la medida.
Por otro lado, las FARC señaló que “si no hay voluntad de cambio del establecimiento colombiano se cierra la posibilidad de ponerle fin a la confrontación armada”, ante la aceptación de la ONU de ofrecer sus “buenos oficios” para reiniciar negociaciones.
Así lo consignan, en un escrito en su página de internet las FARC, en respuesta al ofrecimiento de la ONU para mediar en la reanudación de un proceso de paz con el nuevo Gobierno.
En tanto, los intensos combates librados hace una semana en la Serranía de San Lucas, una región montañosa en el norte del país, habrían dejado medio centenar de muertos entre rebeldes y paramilitares.
El comandante de la II División del Ejército, general Martín Orlando Carreño, afirmó, que informaciones suministradas por campesinos del área indican que estarían repartidos los cuerpos de 30 miembros de las autodefensas y 20 de las FARC y el ELN.
Por otra parte, un operativo entre la Policía y el Ejército en Medellín permitió la captura de 25 milicianos, entre ellos uno de los presuntos jefes de los cuadros urbanos del ELN.