El nuevo plan para realizar un referéndum en octubre de 2008, propuesto por el presidente vasco, podría convertirse en un factor de tensión que vivirá España en los próximos meses de cara a las elecciones generales de marzo, con el trasfondo de la reanudación de la violencia de ETA.
Pero al parecer, las posiciones parecen no haber cambiado por ambas partes, ya que Ibarretxe sostuvo que mantendrá su consulta sobre el futuro del País Vasco.
Ibarretxe explicó que su iniciativa tiene dos etapas, una primera consulta "para abrir el camino", que intentaría acordar con el Gobierno español y se haría el 25 de octubre de 2008, y otra, "con plena vinculación política", en 2010, final de un proceso de autodeterminación.
El plan "no es ilegal", sostuvo, porque "en última instancia tendría que consultar al gobierno español" y si el Ejecutivo de Madrid recibe esa petición, "no la valorará desde principios jurídicos, sino políticos", afirmó.
Por su parte, Zapatero dijo que "las llamadas consultas populares, por vía de referéndum que contempla nuestro ordenamiento jurídico, tienen que ser autorizadas por el Estado".