Los terroristas han planeado utilizar juguetes infantiles, como osos de peluche, para introducir sus bombas en los aviones, según documentos obtenidos por Wikileaks.
El diario The Daily Telegraph afirma que esta amenaza fue revelada en una reunión que mantuvo la responsable estadounidense de Seguridad Interior, Janet Napolitano, con los ministros de la Unión Europea en enero de 2010.
Los terroristas intentan fabricar nitrocelulosa, material que, muy comprimido, puede tener un alto poder explosivo, a juzgar por las instrucciones encontradas en manuales de entrenamiento de Al Qaeda.