Activistas de Greenpeace, turistas y curiosos acompañaron la llegada en un camión del árbol gigante, de 12 metros de largo, que fue retirado de un área de quema ilegal en la región de Lábrea, en la selva amazónica.
Esta iniciativa es parte de la exposición itinerante "Calentamiento Global"", que tiene como fin aproximar la realidad del Amazonas a los brasileños.