Hechos
- 2013 ese año 14 millones de familias se beneficiaron de la ‘Bolsa Familia’.
- 3,010 personas en todo el país fueron encuestadas por la empresa Ibope.
La vida sigue siendo dura para los millones de brasileños que siguen en la pobreza. Pero nunca antes habían estado tan bien.
Y esa es la clave de la posible reelección de la presidente Dilma Rousseff para otro periodo de gobierno.
Aunque Rousseff y su principal rival, Marina Silva, se encuentran empatadas entre los votantes de clase media, que es el grupo que más vota en el país, la mandataria goza de una amplia ventaja entre los más pobres de Brasil por sus generosos programas sociales que han ayudado a erradicar el hambre y la pobreza extrema, bajo el mandato del Partido de los Trabajadores que ella lidera.
Entre 2001 y 2012, Brasil redujo la pobreza extrema del 14% de la población al 3.5%, según el informe anual del Estado de la Inseguridad Alimentaria de Naciones Unidas, publicado la semana pasada. La cantidad de personas con desnutrición se redujo del 19% a menos del 5%, lo que sacó a Brasil del mapamundi del hambre global de la ONU.
Además, en la última década, decenas de millones de personas salieron de la pobreza y ahora hacen parte de la clase media baja del país.
La última encuesta de la respetada firma Ibope, publicada la semana pasada, dice que el 46% de quienes tienen los ingresos más precarios, y que constituyen un cuarto del electorado, votaría por Rousseff en la primera vuelta en las elecciones presidenciales del 5 de octubre, en comparación con el 24% de quienes votarían por Silva.
A Rousseff le va mejor en este sector de la población en comparación con el resto del electorado.
El sondeo de Ibope muestra que Rousseff supera a Silva con un 6% de los votos para la primera vuelta.