EL 10 de diciembre de 1948, las Naciones Unidas aprobaron la denominada Declaración Universal de los Derechos Humanos, con el fin de instituir una norma general para proteger y garantizar la vida de los habitantes del planeta.
A 58 años de la firma de esta declaración, muy poco o nada se ha logrado para evitar que la vida humana quede a merced de los regímenes autoritarios y demás entidades que argumentan necesario vulnerar los derechos para la seguridad del estado.
En el Preámbulo de la Carta de la ONU, se indica que los pueblos se declaran "resueltos a preservar a la generaciones venideras del flagelo de la guerra, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales de los hombres, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida en un concepto amplio de la libertad".
Semejantes palabras parecen no tener efecto y con el correr del tiempo se ha convertido en un mero compromiso diplomático para evitar sanciones económicas, sin siquiera valorar el precio real de la vida humana.
La llamada "guerra contra el terrorismo" ha sido la clásica excusa para implementar medidas contra la libertad de expresión, la migración de personas de un país a otro y la democracia.
Según Amnistía Internacional (AI), entre 2005 y 2006, países como Estados Unidos, Reino Unido y Francia se unieron al club de los países que violentan los derechos humanos.
Ya no se puede decir que Corea del Norte o Irán son los "ogros de la película", pero Estados Unidos está haciendo los mismos controles de censura que implementa China en contra de su población, indicó un reciente informe de AI.
"La seguridad humana se vio amenazada por la guerra y los ataques de grupos armados, así como por la hambruna, las enfermedades y los desastres naturales. Las libertades se vieron restringidas por culpa de la represión, la discriminación y la exclusión social", acotó el último informe de esta entidad.
Empero, AI estima que tras un periodo de cinco años de ofensiva de la "guerra contra el terror", parece que la situación está cambiando.
Entretanto, Amnistía Internacional recordó que la pena de muerte se aplicó tanto en EE.UU. como en China, como forma de castigo, sin recordar los valores básicos de la vida humana.
Al menos 2, 148 personas fueron ejecutadas en 2005 y al menos otras 5, 186 fueron condenadas a muerte.
La gran mayoría de las ejecuciones tuvo lugar en tan sólo un número reducido de países: el 94% se llevó a cabo en Arabia Saudí, China, Irán y Estados Unidos.
En 2005 se ejecutó incluso a miembros de grupos protegidos de la pena capital por el derecho y las normas internacionales, como los menores y las personas con discapacidad mental.
En EE.UU., donde 1, 000 personas habían sido ejecutadas desde que se reinstauró la pena de muerte en 1977, la última ejecución resultó ser un caso leve de discapacidad mental.
En Irán, al menos ocho personas fueron ejecutadas por delitos cometidos cuanto tenían menos de 18 años y, como mínimo, dos eran menores de 18 años cuando fueron ahorcadas.
Por otro lado para la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, la pobreza, más que un tema económico, es una privación profunda de las libertades fundamentales y un ataque a la dignidad humana.
"Como en todos los temas de derechos humanos, y por eso es importante colocar a la pobreza en ese marco, la responsabilidad primordial recae en los gobiernos. Esto no quiere decir que la sociedad civil no deba preocuparse en ayudar a los pobres", aclaró Arbour.
Agregó que, con sólo observar las riquezas de algunos países, y de los ricos de algunos países, no queda duda de que el planeta tiene suficientes recursos para satisfacer las necesidades básicas de todos los habitantes del mundo.
En su mensaje con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, la Alta Comisionada señaló que vivir libres de carencias es un derecho y no simplemente "un motivo de compasión".
Se estima que 2, 600 millones de personas viven bajo pobreza extrema en el mundo, según la ONU.
Pocos avances en lucha por derechos humanos
Con la excusa de más seguridad, los gobiernos reprimen a sus ciudadanos y violentan la democracia.