El cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio para la Justicia, denunció ayer que la voz del Papa es muchas veces "silenciada" por poderosos grupos de presión anticristianos, a los que calificó de "nuevas santas inquisiciones llenos de dinero y arrogancia".
Eesas "nuevas santas inquisiciones llenas de dinero y arrogancia" no dudan un segundo en sentar a la Iglesia y a los cristianos "en el banquillo de los acusados", añadió.
Según el cardenal, cualquier método es lícito si sirve para callar la voz de la Iglesia y del Papa y los "lobbies" no dudan en echar mano de la intimidación, el desprecio público, la discriminación cultural, la marginación, etc.
Sin embargo, advirtió que la Iglesia continuará anunciando el Evangelio y predicando "contra todos los relativismos y oscurantismo del iluminismo post-moderno".
Martino no nombró grupos concretos y evitó pronunciarse sobre la nueva normativa española aprobada por el Gobierno sobre las parejas homosexuales.
Poderosos grupos silencian al Papa
El cardenal Renato Martino denunció a las organizaciones anticristianas