El ministro tunecino de Justicia, Ghazi Jeribi, firmó ayer un decreto que acaba con una antigua ley islámica y autoriza a las mujeres musulmanas de su país a casarse con un hombre de otra religión.
Hasta la fecha, y de acuerdo con la "sharia o ley islámica" -vigente en la mayoría de los países musulmanes-, las mujeres musulmanas no se podían casar con un varón de otra confesión a menos que este renunciara a su fe y abrazara el islam.
Las no musulmanas, sin embargo, sí podían casarse con hombres musulmanes.
La prohibición estaba incluida en el Código Legal de Túnez, que mezcla la sharia y el Código de Justicia francés, desde noviembre de 1973.
La norma aprobada se enmarca en la nueva estrategia adoptada por las autoridades tunecinas para avanzar en la igualdad y cerrar la amplia brecha de género en el país.