China autorizó formalmente a las parejas tener un segundo hijo si alguno de los padres fue vástago único, en lo que constituye la primera flexibilización importante de su política de control natal vigente desde hace 30 años.
La dirección del gobernante Partido Comunista había anunciado la medida en noviembre y el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional la ha aprobado oficialmente.
Los demógrafos y los estrategas que elaboran las políticas han calculado que la medida beneficiará a entre 15 millones y 20 millones de padres chinos.