Enceladus, la luna de Saturno, se comporta de forma muy parecida a la Tierra e incluso podría tener agua bajo su superficie.
Nuevas imágenes del helado satélite revelan que su superficie se divide y separa igual que lo hace el suelo oceánico de nuestro planeta para formar una nueva corteza.
Las imágenes, captadas por la sonda Cassini de la agencia espacial estadounidense, NASA, fueron presentadas durante la Conferencia de la Unión Geofísica Estadounidense que se celebra en San Francisco.
El hallazgo, dicen los astrónomos, es "muy emocionante", porque confirma la idea de que el satélite esconde agua bajo la superficie y quizás vida.
El más blanco.
"Enceladus es uno de los objetos más blancos del sistema solar, como si acabara de caer nieve en su superficie", explicó a la BBC el doctor Marek Kukula, astrónomo del Real Observatorio de Greenwich en Londres.
"Y la razón es que la luna está totalmente cubierta de hielo".
Las imágenes de Enceladus muestran grietas en la región del polo sur, que es donde se está llevando a cabo la "actividad" de la corteza.
"Desde hace tiempo hemos sabido que debajo de estas grietas, que han sido bautizadas "rayas de tigre" por los astrónomos, está ocurriendo algo muy interesante", dice Kukula.
"Y ahora la sonda Cassini apoya esta teoría. Al parecer las grietas están proyectando chorros de agua hacia el espacio, lo que confirma que podría haber agua líquida debajo de la superficie de hielo".
La idea de que el suelo oceánico de la Tierra se divide y separa se ha convertido en la base de la teoría de las placas teutónicas.
Es decir, que bloques gigantescos de la corteza terrestre se mueven y se disponen en estratos para dar lugar a otros.
Y al parecer algo muy similar está ocurriendo en el polo sur de Enceladus, como lo demuestra Cassini.