El ministro iraquí de Justicia, Malek Dohan Al Hasan, aseguró que Sadam Hussein recuperaría su libertad inmediatamente si no hay pruebas concluyentes en su contra, en una entrevista publicada el viernes por el diario árabe internacional "Asharq Al Awsat".
"Sadam Husein será puesto en libertad inmediatamente en caso de que no se dispongan de las pruebas que respalden las acusaciones que se le imputan", recalcó Hasan.
El responsable iraquí, que dijo que sólo el tribunal decidirá si Sadam puede ver a su familia, declinó pronosticar si el ex dictador será condenado a muerte, al decir que eso depende de pruebas concluyentes y el tipo de crímenes que perpetró.
Francia se adelantó a esta posible sentencia y expresó el miércoles, tras la entrega del ex presidente al gobierno provisional de su país, su oposición "a la aplicación de la pena de muerte en cualquier circunstancia" contra el ex mandatario u otros ciudadanos iraquíes.
"Estamos opuestos a la aplicación en toda circunstancia", aseguró la vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cecile Pozzo di Borgo.
El Tribunal Especial Iraquí (TSI), es el encargado de enunciar los cargos contra el ex presidente y 11 altos responsables del antiguo régimen fue creado el 10 de diciembre de 2003.
Está formado por, al menos un tribunal de primera instancia compuesto por cinco jueces permanentes nombrados para cinco años, un tribunal de apelación de nueve magistrados y 20 jueces de instrucción nombrados para tres años.
El Gobierno iraquí puede nombrar jueces extranjeros y el presidente del TSI puede elegir consejeros a magistrados no iraquíes "especializados en crímenes de guerra".
Podría quedar libre por falta de pruebas
El ministro de Justicia iraquí, aseguró que Hussein recuperaría su libertad de no haber pruebas concluyentes en su contra.