El ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada (Goni), actualmente en Estados Unidos, sería extraditado a Bolivia si no regresa voluntariamente para responder por los violentos hechos de octubre de 2003, que provocaron la muerte de 56 civiles, advirtió el fiscal general, César Suárez, en una entrevista difundida ayer por el grupo multimedia Líder.
El titular del Ministerio Público, que desde hace un mes reemplaza a Oscar Crespo, un abogado estrechamente vinculado a la anterior administración gubernamental, dijo que la extradición del ex jefe de Estado sería requerida una vez que el Congreso Nacional autorice el juicio de responsabilidades que varias organizaciones de derechos humanos demandan.
"Si no asiste voluntariamente está contemplada su extradición", afirmó Suárez, quien sostuvo además que "si presume que es inocente, tiene que venir a demostrar su inocencia" y que en el juicio, que será ventilado en la Corte Suprema de Justicia, también deberán estar los ex ministros que lo acompañaron en su accidentada gestión.