Tras el plante de los anestesistas, que frenaron indefinidamente la ejecución de un condenado en California, la Asociación Médica de este estado planea auspiciar una ley que impida que sus miembros participen en las ejecuciones.
Las autoridades de la prisión de San Quintín, en la bahía de San Francisco, pospusieron indefinidamente la ejecución de Michael Morales, condenado en 1983 por el asesinato y violación.