Dos ex primeros ministros, un socialdemócrata y un independiente son los candidatos con más opciones de convertirse en el nuevo jefe del Estado checo tras el proceso electoral que comienza hoy, una vez cerrada una campaña salpicada de polémicas y de descalificaciones personales.
Los principales aspirantes a presidir el país son Milos Zeman, que lideró durante años el Partido Socialdemócrata (CSSD), y Jan Fischer, un experto en estadística que no tenía experiencia política hasta que en 2009 fue colocado al frente de un Gobierno de tecnócratas en medio de una profunda crisis política.