La polémica ha dividido a los sindicatos de Italia por los denominados "autobuses ateos" que está previsto circulen por las calles de Génova a partir del 4 de febrero, aunque los conductores que no deseen guiarlos pueden acogerse a la objeción de conciencia.
Los autobuses genoveses llevarán el lema: "La mala noticia es que Dios no existe. La buena es que no hay necesidad", sobre un fondo de cielo azul y nubes blancas.
Se trata de una campaña publicitaria de la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas (UAAR) y su presidente nacional, Raffaelle Carcano, argumentó que "partimos desde Génova porque es la ciudad del presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), Raffaele Bagnasca, y porque es la sede de la próxima marcha del Orgullo Gay", prevista para el 13 de junio después del día del Corpus Domine.