El vídeo que muestra los malos tratos de la policía de Inglewood (California) a un adolescente negro, comenzó siendo un asunto local y acabó de convertirse ayer, en un escándalo nacional alentado por su repetición constante en la televisión.
Ante el aumento de la polémica, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) asumió el caso, al que se suma una larga hilera de declaraciones de políticos y autoridades, la última de ellas del fiscal general, John Ashcroft, quien confesó estar muy preocupado.
El vídeo muestra la detención de Donovan Jackson, de 16 años, en la que un policía le golpea contra la patrulla y en la cara, a pesar de estar esposado.
Esas imágenes devolvieron a la memoria otro de los incidentes más dramáticos en los que estuvo involucrada la policía de Los Angeles, la detención hace11 años de Rodney King, también grabada en vídeo mientras cuatro policías blancos golpeaban a este conductor negro.
Si hace una década ese vídeo y la posterior libertad de los cuatro agentes acusados de malos tratos enardeció a la población hasta generar los peores disturbios sociales vividos en Los Angeles, en esta ocasión las imágenes están generando el odio de una comunidad contra los agentes del orden.
Un centenar de manifestantes expresó su rabia frente al ayuntamiento de Inglewood, comunidad predominantemente negra de Los Angeles, pidiendo que se juzgue al agente a cargo de la detención del menor, gritando exabruptos a la policía y solicitando "que les pongan las esposas".