Las asociaciones laicas españolas, contrarias al empleo de fondos públicos para la visita que el papa Benedicto XVI efectuará entre el 18 y el 21 de agosto para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), se manifestarán la víspera del evento en Madrid.
Bajo el lema “De mis impuestos, al Papa cero”, la manifestación recorrerá el día 17 el centro de la capital, pasando por la emblemática Puerta del Sol, convertida en los últimos meses en el centro de las protestas sociales de los “indignados”.

La marcha por ese recorrido será posible tras haber obtenido los convocantes el permiso de las autoridades.
El recorrido de esa manifestación había sido objeto de muchas controversias en los últimos días entre los grupos laicos y la representación del Ejecutivo central en Madrid.

“Hemos llegado a un acuerdo muy bueno con la Delegación del Gobierno que ha estado a la altura de lo que se merece la opinión legítima de millones de españoles y españolas” contrarios a que se utilicen sus impuestos para este evento privado, manifestó el miembro de Europa LaicaFrancisco Delgado, .
“Se ha hecho justicia y ha ganado la democracia”, opinó Luis Vega, de la Asociación Madrileña de Laicos (AMAL).

La Delegación del Gobierno “no ha encontrado ningún argumento jurídico para prohibir la marcha” y ha tenido al final “una actitud muy tolerante y muy responsable”, agregó.
Por su parte, Manuel Navarro, responsable de este colectivo, explicó que es “falso” que la visita no tenga costos para las arcas públicas, por los gastos en infraestructuras, policías o los 16 millones de euros ($22,7 millones) que la Hacienda española dejará de ingresar de las empresas patrocinadoras.
Según Europa Laica, esta cifra incluye los ingresos que las arcas públicas dejarán de percibir por las exenciones tributarias y rebajas importantes en los precios de los servicios públicos que se han concedido a los participantes.
Firmas.
Se informó que el grupo registró más de 65,000 firmas de toda España contra la visita del papa Benedicto XVI.
Los firmantes, que creen que el papa Benedicto XVI es jefe de un Estado “ficticio”, reclaman un Estado laico que conlleve la separación de cualquier confesión religiosa y la no financiación de esta visita.
Defensa.
Los organizadores de la visita papal argumentan, por su parte, que el evento no tendrá ningún costo para el erario y que traerá, en cambio, beneficios por los millones de visitantes que llegarán.
Los convocantes han presentado un escrito al Fiscal general del Estado para que controle si los discursos pronunciados durante el evento podrían ser “constitutivos de presunto delito” por contener críticas contra leyes aprobadas por el Congreso, en referencia, por ejemplo, a las que regulan el aborto o el matrimonio homosexual.