Un panel de expertos, convocado para asesorar a las autoridades de EE.UU., votó a favor de que se siga vendiendo el medicamento Avandia para tratar a enfermos diabéticos, a pesar de los estudios que habían alertado de sus riesgos cardiovasculares.
Los expertos optaron mayoritariamente por imponer limitaciones y cambios en la etiqueta del producto para advertir de sus riesgos, pero no su retirada del mercado.
La FDA tendrá en consideración este consejo para adoptar una decisión final en los próximos meses.
Este producto, que sirve para controlar la presión sanguínea de enfermos de diabetes y fue aprobado en 1999 por EE.UU., ha sido analizado por las autoridades desde que los primeros estudios advirtieron del riesgo de sufrir ataques al corazón o infartos hace años.
En 2007, otro panel similar de la FDA sugirió etiquetas más llamativas que revelaron los peligros del medicamento, pero tampoco consideró la retirada del mercado del producto.