La Policía griega continúa en alerta en todo el país para evitar nuevos disturbios tras los enfrentamientos registrados en la madrugada con varias decenas de radicales en el barrio de Exarhia, donde un adolescente murió el pasado día 6 por los disparos de un agente.
Ayer, los bomberos extinguieron un incendio en unas dependencias del Ministerio de Obras Públicas, en el barrio de Patision, que anoche fue objeto de un ataque con bombas incendiarias.
La comisaría de Exarhia, el barrio donde hace ocho días murió Alexis Grigorópulos, de 15 años, fue atacada con cócteles Molotov por incontrolados, y las fuerzas del orden respondieron con el lanzamiento de gases lacrimógenos.
Los radicales contraatacaron levantando barricadas en las calles que llevan a la plaza de Exarhia y prendieron fuego a contenedores.
Como en las anteriores noches de violencia, los grupos de radicales atacaron sucursales bancarias -destrozaron tres y dos cajeros automáticos- además de dos autos y diversas tiendas de la avenida de Patision.
No obstante, la violencia fue menor que en los primeros días.