La Policía polaca ha decidido mirar al Cielo para reducir el elevado número de accidentes de tráfico que se registran en las carreteras de este país, donde grupos de agentes rezarán por los conductores y pedirán ayuda divina para evitar los siniestros.
Las oraciones pretenden que este año no se repitan las escalofriantes estadísticas de 2008, cuando hubo casi 50.000 accidentes de tráfico con 5.400 víctimas, lo que convierte a Polonia en uno de los Estados de la Unión Europea (UE) donde conducir es más peligroso.
El departamento de tráfico de la Policía es el responsable de esta iniciativa, que se une a un programa gubernamental para fomentar la seguridad vial y la conducción responsable, informó hoy la radio pública polaca.
Lo cierto es que este país centroeuropeo cuenta con unas carreteras bastante deficientes, en muchos casos salpicadas de agujeros, baches y con el asfalto deformado por el tránsito de los camiones, lo que unido al hielo y la nieve del invierno, crea un panorama de lo más inquietante para los conductores.