La Policía de Australia empleó por primera vez Facebook para hacer cumplir una orden judicial de alejamiento contra un hombre que usaba la red social para acosar a su novia.
El caso ocurrió en la ciudad de Melburne, donde las fuerzas de seguridad recurrieron a la plataforma cuando fracasaron en todos sus intentos por contactar con el sospechoso.
Fue entonces cuando Stuart Walton, agente de la Policía de Victoria, se filmó a sí mismo leyendo la orden de alejamiento y envió las imágenes y una copia del texto en un mensaje privado al perfil del acusado en Facebook.
Poco después, el sujeto contactó con el agente Walton para informarle que había leído la orden y accedido a borrar la cuenta a través de la cual había acosado a su novia.