Mientras que en Panamá se dan fugas en nuestro centros penitenciarios, en Río de Janeiro,Brasil, policías antimotines controlaron la segunda rebelión en 24 horas en un presidio de la ciudad, donde el domingo murió un reo y otros 40 resultaron heridos, 10 de ellos de cuidado.
Según informes policiales brasileñas, durante el segundo motín que se desató en el pabellón D, el mismo escenario de los conflictos del domingo, no se registraron nuevas víctimas.
A la vez que se daban los incidentes dentro del penitenciarios,en las afueras del penal un grupo de mujeres, principalmente compañeras y familiares de los reos, protestaron ayer y hoy pidiendo información sobre los amotinados.
El primer motín fue iniciado el domingo, cuando terminó el horario de visitas y un grupo de presos protestaban contra guardias que supuestamente cobraban el equivalente a 30 dólares por permitir encuentros reservados de los presos con sus mujeres.
A continuación los presos incendiaron dos de los 18 pabellones e intentaron tomar rehenes. Unos 240 policías contuvieron el primer motín usando bombas de gases lacrimógenos y disparos al aire.