Durante un encuentro con responsables de medios de comunicación españoles, en el tercer y último día de su visita oficial a España, el mandatario mexicano expresó su "total" apoyo a la nueva línea europea hacia Cuba, impulsada por el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero.
Fox opinó que la postura tradicional de Washington hacia La Habana "no sirve para nada", en referencia al embargo vigente desde hace más de 40 años.
México es un país muy cercano a Cuba, pero también "exigente" con el régimen del presidente Fidel Castro, dijo el jefe de Estado mexicano durante un encuentro, que según fuentes diplomáticas de su país fue más que nada una "plática informal".
Aunque consideró que el gobierno cubano está dando algunos pasos "claros" hacia el respeto de los derechos humanos, Fox insistió en que éstos deben concretizarse.
Los europeos decidieron el 31 de enero suspender hasta el mes de julio las sanciones diplomáticas impuestas a la isla en 2003, consistentes en invitar a los disidentes a fiestas en las embajadas y reducir las visitas europeas de alto nivel a la isla y la participación en actos culturales, tras una ola represiva en Cuba a principios de ese año.
El gobierno socialista español insistió desde su llegada al poder en que las sanciones fueron "bastante ineficaces" y abogó por reanudar el diálogo con el régimen cubano y mantenerlo con la disidencia.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero y Fox, coincidieron ayer en las sólidas perspectivas de las relaciones España-México.
"Nuestras expectativas están marcadas por el crecimiento en las relaciones económicas y en la relación política, aunque eso es realmente difícil, porque no puede ir mejor entre España y México y sus gobiernos", afirmó el dirigente español en rueda de prensa con el mandatario mexicano, que tras un almuerzo conjunto concluyó su cuarta visita a este país.
El presidente Fox aseguró que esta visita de tres días permitió brindar a las relaciones bilaterales una "perspectiva de futuro aún más sólida de lo que hoy tenemos", antes de comprometer ante Zapatero la colaboración de México en materia de extradición de presuntos etarras encarcelados en su país.
El presidente de México concluyó ayer tarde su cuarta visita oficial a España desde el año 2000 y partió rumbo a Italia, donde proseguirá la presente gira que también lo llevará a Marruecos y Argelia.
El Airbus de la Fuerza Aérea Mexicana en que viajan el presidente Fox, su esposa, Marta Sahagún y una numerosa comitiva, partió del aeropuerto madrileño de Barajas a las 17H14 locales (16H14 GMT), 45 minutos después de la hora inicialmente prevista, constató un corresponsal de la AFP.
Un cordón de honor de soldados del Ejército del Aire abrió paso a través de una alfombra roja desde el pabellón de Estado al presidente Fox y su esposa, tomados de la mano, como se los ha visto en reiteradas ocasiones durante su visita oficial de tres días a España.
El presidente mexicano, que a fines de 2006 abandonará la primera magistratura de su país, meses después de los comicios presidenciales que elegirán a su sucesor, siguió su gira por Italia, donde se reunió con el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi y no como estaba previsto con el presidente del consejo italiano, Silvio Berlusconi, que está enfermo.
El jefe de Gobierno italiano, anuló su cita prevista con Fox, debido a la gripe que lo aqueja, informó la oficina de prensa de la jefatura del Gobierno.
Uno de los temas centrales de la visita de trabajo de Fox a Roma es intercambiar opiniones con las autoridades italianas sobre la reforma de Naciones Unidas.
Fox viajará hoy hacia Marruecos, donde se reunirá con el rey Mohamed VI.
Mañana llegará a Argelia, donde sostendrá un encuentro con el presidente Abdelaziz Bouteflika, según su programa oficial.