La empresa española Adur y el centro tecnológico Tekniker-IK4 han desarrollado un “traje inteligente” que permite a los políticos entrenar y corregir sus movimientos y posiciones corporales para lograr un gesto motriz eficaz y conseguir así una mayor influencia en la audiencia.
El director de Adur, Alejandro Lasa, y el responsable de la Unidad de Sistemas Autónomos Inteligentes de Tekniker-IK4 (centro radicado en el País Vasco), Iñaki Maurtua, presentaron en Bilbao este traje, en el que se han invertido dos años de investigación y 426,000 dólares.
El traje es una malla de licra con diecisiete sensores inalámbricos que recogen información sobre el movimiento de la persona y envían los datos a un monitor, en el que un avatar reproduce de manera instantánea el movimiento e indica qué ademanes son los que restan eficacia al gesto motriz.
Con ese “diagnóstico”, la persona identifica los gestos y movimientos por corregir y, mediante un entrenamiento de dieciséis horas durante tres meses, puede conseguir un gesto motriz adecuado “para influir en la audiencia”.
Además, no será un gesto “de pasarela”, sino el suyo propio, según dijo Lasa.
Recalcó que con un gesto motriz eficaz -un concepto que tiene en cuenta la biomecánica, la neurofisiología del movimiento y la postura corporal-, un líder político, “sea de la ideología que sea, puede transmitir su influencia con un 50% más de fortaleza”.
“La comunicación empieza en el gesto motriz, no en las palabras. El mensaje queda empapado en el gesto”, expuso Lasa, y añadió que ese “movimiento corporal global” es “automático, se adquiere a lo largo de los años”, aunque se puede transformar “con entrenamiento técnico”.