El papa Juan Pablo II canceló una visita a Filipinas prevista para enero, sin aclarar el motivo, dijo ayer un funcionario de la Iglesia Católica local. El secretario de Estado vaticano, cardenal Angelo Sodano, comunicó al arzobispo de Manila, Jaime Sin, la triste noticia, dijo el vocero arzobispal Socrates Villages.
El Papa pensaba asistir a la Reunión Mundial de Familias, una conferencia religiosa internacional sobre valores familiares que se realiza cada tres años. La del 2003 se realizará en Manila del 22 al 26 de enero y es la primera vez que la organiza un país asiático.
Si bien se decía que Juan Pablo quería participar, el Vaticano nunca confirmó su presencia, y durante el fin de semana el pontífice designó al cardenal Alfonso López Trujillo, titular de la oficina vaticana de la familia, enviado suyo a la reunión. Un funcionario vaticano, que habló bajo la condición de no ser identificado, confirmó que Sodano había comunicado a Sin que el Papa no viajaría a Manila.
El resto de la semana será dedicada en su mayoría a los testimonios de las víctimas albanesas de Kosovo. Las semana próxima, testigos llamados "iniciados", término que designa a los ex colaboradores cercanos del régimen de Milosevic, podrían testimoniar, indicó a la AFP la procuradora Carla Del Ponte.