El cuestionado ministro de Defensa del Reino Unido, Geoff Hoon, se enfrenta a una mayor presión, tras divulgarse ayer que sometió al fallecido asesor David Kelly a un duro comité parlamentario días antes de su aparente suicidio.
El juez James Hutton cerró ayer en Londres su primera semana de la investigación sobre el caso Kelly, que ha demostrado que el asesor del Ministerio de Defensa comunicó a tres periodistas de la BBC que el Gobierno "manipuló" su informe sobre la supuesta amenaza iraquí.
Esa denuncia fue hecha en una polémica noticia de la BBC de finales de mayo, aunque su autor, Andrew Gilligan, fue más lejos al señalar a Alastair Campbell, portavoz del primer ministro, Tony Blair, como responsable de esa alteración.
Durante la cuarta jornada de interrogatorios en el Tribunal de Justicia de Londres, se presentó una memoria que delata que Hoon ignoró el consejo de un estrecho colaborador para obligar a que Kelly compareciese ante un Comité parlamentario como posible fuente de esa polémica noticia.
Según declaró ayer ante el juez su amigo Patrick Lamb, subdirector del departamento de control de armas de Asuntos Exteriores, eso le provocó "muchos nervios" y "angustia".
El cadáver de Kelly, asesor del Ministerio de Defensa y ex inspector de la ONU, fue descubierto el 18 de julio, tres días después de prestar declaración ante ese comité, donde fue sometido a un duro interrogatorio por parte de los diputados. Los medios británicos creen que esa comparecencia le causó tanta presión que acabó desembocando en su suicidio.