Una rutina corta e intensa de ejercicio -como una aceleración rápida- podría reducir dramáticamente el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad del corazón.
Así lo revela un estudio publicado en BMC Endocrine Disorders (BMC Trastornos Endocrinos), llevado a cabo en la Universidad Heriot-Watt, en Escocia.
Según los investigadores, más que pasar largas horas en el gimnasio, la gente debería concentrarse en ejercicio breve e intenso que dure sólo unos pocos minutos.
El ideal, afirma el profesor James Timmons -que dirigió el estudio- son 4 aceleraciones de 30 segundos en una bicicleta fija tres veces a la semana.
Según el científico escocés, este tipo de ejercicio tiene un "efecto importante" en la capacidad del organismo para procesar azúcar.