El expresidente de Guatemala Alfonso Portillo (2000-2004), quien el miércoles sale de una prisión de Estados Unidos, mantendrá su independencia política al volver al país, aseguró su exvicepresidente, Francisco Reyes.
Reyes, quien forma parte de un comité de bienvenida al exgobernante, dijo al diario local Prensa Libre que "lo que sé es que Alfonso no desea vincularse a ningún partido ni a ninguna persona en particular".
Reyes comentó que para nadie es un secreto que Portillo cuenta con una gran simpatía en la población y hay encuestas que le dan el 60% de popularidad.
"Con este caudal a todos los partidos y líderes políticos les gustaría tenerlo a su lado, activo en su partido político o respaldándolo. Lo que sé es que Alfonso no desea vincularse a ningún partido ni a ninguna persona en particular", enfatiza.
Según Reyes en las conversaciones que han mantenido el expresidente se ha referido a su deseo de estar con su madre, hijas y con Evelyn (su última esposa).
Tras su retorno de Estados Unidos el miércoles "lo primero que Alfonso tendrá que hacer es tranquilizarse, volver a esa paz que todo ser humano ambiciona tener. Estar detenido, lo digo por experiencia, es una gran presión emocional y material", expresó.
Y es que Reyes fue detenido en julio en 2004 y encarcelado por el delito de caso especial de estafa, peculado, abuso de autoridad y fraude y en la actualidad se encuentra en libertad bajo fianza.
El exvicepresidente asegura que sin duda, los partidos se querrán aprovechar de la figura de Portillo porque "cualquier persona quiere ser amigo o estar cerca de un hombre tan popular, aunque no fuera sincera".
No obstante, asevera que si el expresidente decide apoyar algún movimiento político que le parezca bueno para Guatemala, él (Reyes) también lo apoyaría, pero le aconseja que se tome su tiempo, que escuche pero que no se comprometa porque el momento en Guatemala "es difícil y complicado".
Luego de entregar el poder el 14 de febrero de 2004 y asumir un escaño en el Parlamento Centroamericano, Portillo huyó poco después a México cuando se enteró que la justicia de Guatemala lo denunció por malversación de unos 120 millones de quetzales ($15.6 millones).
A su retorno a Guatemala, en octubre de 2008, fue detenido para ser juzgado por ese delito pero fue absuelto por los tribunales.
Sin embargo, en enero de 2010 fue detenido a petición de una corte de Estados Unidos por conspiración para el lavado de dinero.
Portillo fue extraditado en mayo de 2013 hacia Nueva York, en donde fue condenado a 70 meses de prisión que cumple el próximo 25 de febrero que se le contaron desde su detención y retornará al país.