El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell llegó a la capital india ayer para promover conversaciones que pongan fin a décadas de hostilidad entre India y Pakistán, naciones vecinas que cuentan con armamento nuclear. Horas antes de la llegada del secretario, cinco civiles y dos presuntos militantes islámicos murieron en el territorio disputado de Cachemira, que ha sido escenario de dos guerras entre los rivales del sur de Asia.
Se trata de la tercera visita a India de Powell en menos de 10 meses, lo que indica el deseo de Washington de resolver el conflicto por la posesión de la región montañosa. "Finalmente tenemos que llegar a un diálogo o nos quedaremos estancados", dijo Powell durante una escala en Sigonella, Italia.
Antes del amanecer de ayer, las tropas paquistaníes reanudaron sus cañoneos a lo largo de la línea de tregua que divide a Cachemira las zonas india y paquistaní. La policía dijo que no hubo muertos en Machil, unos 135 kilómetros al norte de Srinagar, la capital de verano del estado Jamu-Cachemira.
Un vocero policial dijo que cuatro civiles murieron y que tres resultaron heridos ayer cuando atacantes no identificados lanzaron granadas contra una multitud en una estación de autobuses en Budgam, cerca de 40 kilómetros al sudoeste de Srinagar.
Un vocero de la policía, que habló a condición de anonimato, dijo que soldados indios mataron a dos presuntos guerrilleros islámicos en un enfrentamiento en Cachemira y que un civil murió por disparos de los militantes. El secretario estadounidense inició su agenda de trabajo entrevistándose con el ministro de Asuntos Exteriores indio, Yashwant Sinha, poco después de llegar por la tarde a la capital india. Una cena que Sinha ofrecería al secretario estadounidense fue cancelada por la muerte del vicepresidente indio, Krishan Kant.
Hoy Powell se reunirá con el primer ministro indio, Atal Bihari Vajpayee, para viajar después a Pakistán y sostener conversaciones con el presidente general, Pervez Musharraf. Powell señaló que es de vital importancia que cualquier renovación del diálogo ocurra en el momento adecuado y agregó que intercambiaría con ambos líderes puntos de vista sobre ese tema.
En tanto, Sinha, descartó la reanudación inmediata del diálogo con Pakistán en torno a Cachemira, al final de una reunión con Powell. "India continúa lista para dialogar, pero no creemos que las condiciones necesarias estén dadas", dijo Sinha, consultado por la prensa en torno a la posibilidad de discusiones entre los dos países. Los dos países, potencias nucleares, se disputan desde 1947 la región de Cachemira en el Himalaya, poblada en su mayoría de musulmanes, y por la cual han librado dos guerras.
Tras una crisis aguda a fines del mes de mayo, la situación se calmó relativamente. Powell, esperado hoy en Islamabad, advirtió que no espera avances a partir de esta misión, más bien destinada a evitar una nueva escalada e intentar convencer a los dos países para que reinicien el diálogo. Nueva Delhi rechaza el diálogo, reclamado por Islamabad, hasta que Pakistán no demuestre que las infiltraciones de rebeldes separatistas musulmanes en la Cachemira india cesaron.
Sinha descartó además autorizar la presencia de observadores extranjeros para supervisar las elecciones para la asamblea regional de Cachemira, previstas para octubre próximo. "Tenemos una comisión electoral muy independiente y puedo garantizarles que con todas las medidas implementadas, las elecciones (de Cachemira) serán libres y justas", dijo Sinha.