El primer ministro británico, Tony Blair, se entrevistó con el Papa Benedicto XVI en medio de rumores acerca de su posible conversión al catolicismo, asunto que, según ha precisado, no está aún decidido.
Blair llegó al Vaticano acompañado de su esposa, Cheri. Poco después fue recibido en audiencia privada por Joseph Ratzinger.
Los rumores sobre la eventual conversión de Blair, publicados ya en varias ocasiones, se dispararon en la prensa británica, que citaba como fuente a la Iglesia Católica.
La posibilidad de que Blair abrace el catolicismo está alentada por el hecho de que su esposa pertenece a esta religión y acude semanalmente, junto con ella y sus hijos, a misas católicas.
Según las noticias publicadas, Blair no habría cambiado de religión durante su mandato para evitar conflictos potenciales con los obispos de la Iglesia de Inglaterra.