“El fenómeno tiene lugar en México donde se libra la batalla contra las drogas.
Los carteles amenazan de muerte a los altos mandos de la policía para desestabilizarla, convirtiéndolos en blanco de sus ataques.
Esto se constituye en una experiencia que lo más probable se extienda a otros países incluyendo Panamá, en la medida en que arrecie la represión contra el narcotráfico.
En otras palabras, hay que preparase para tal eventualidad y crear los mecanismos para sortearla”.