Las autoridades dominicanas expresaron ayer su preocupación por el aumento de la explotación sexual infantil en el norte del país, principalmente en Santiago.
Asimismo anunciaron que abrieron una investigación sobre denuncias de explotación sexual en esa zona, donde se estaría prostituyendo a adolescentes de entre 10 y 14 años, que anteriormente se realizaban otros trabajos en las calles de Santiago.
El pasado miércoles la Fiscalía ordenó el cierre de varios prostíbulos en esa ciudad y rescató a un grupo de menores de diferentes nacionalidades que eran obligadas a prostituirse.