Entre las estadísticas preocupantes, manejadas por las autoridades de Salud, se encuentra el aumento de casos entre las mujeres.
La tendencia indica que se está cerrando la brecha entre el número de varones infectados y el de mujeres.
Aquí se ha determinado un avance en el número de mujeres portadoras del virus, lo que se traduce en un grave impacto por la potencial transmisión de la enfermedad a sus hijos.
Los factores que más debilitan la acción contra la pandemia es el estigma y la discriminación resultante de estar infectado con el virus.
El estigma del VIH/SIDA surge del miedo de asociarlo con las relaciones sexuales, la enfermedad y la muerte.
Esto también es producto de la falta de sensibilización y conocimiento sobre el VIH/SIDA, lo que crea conductos discriminatorios.
Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), presentaron una campaña mundial, tendiente a lograr la disminución de las infecciones con el VIH/SIDA.
La campaña, dirigida a la niñez y la juventud, intenta reforzar los esfuerzos para prevenir el SIDA, así como un programa regional latinoamericano.
Tiene como metas reducir el número de nuevos infectados en América Latina a la mitad para el año 2010.
También pretende establecer en el continente para 2010, el acceso universal a servicios de atención, prevención y tratamiento, como tratar de disminuir la transmisión materno infantil por debajo del 5% para el 2015.