El guerrillero colombiano Rodrigo Granda dijo ayer que la presencia de las FARC se extiende a todo el continente y no se limita a Venezuela, y reveló que antes de que fuera "secuestrado" en Caracas el gobierno de Bogotá ya había intentado una acción similar en Quito.
Granda, cuya captura desató en enero la peor crisis diplomática entre Caracas y Bogotá en dos décadas, envió a la prensa, desde la cárcel, una declaración en la que sostiene que la presencia ocasional de integrantes de las FARC es en "todos los países del continente y más allá".
Indicó que para ello las "FARC han utilizado, utilizan y utilizarán conductos diplomáticos y políticos con diversos gobiernos, partidos, parlamentos e iglesias.