El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld entregaron ayer a los legisladores "evidencias concretas" sobre los vínculos entre Irak y la red Al Qaeda, dijeron varios congresistas.
"Las conexiones con redes terroristas y Al Qaeda son cada vez más definidas", dijo la representante Carolyn Maloney, una demócrata neoyorquina presente en una reunión a puertas cerradas sobre Irak.
Unos 100 representantes asistieron a una reunión del estilo "pregunta-respuesta" en la Cámara, un día después que el presidente de EU prometió usar la fuerza contra Irak si no se desarma completamente.
El mandatario estadounidense indicó, en la víspera, que EU pedirá al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se reúna el 5 de febrero para considerar el tema iraquí, cuando Powell presentará al Consejo nuevas evidencias sobre sus violaciones.
La amenaza del presidente George W. Bush de desarmar a Hussein, desató ayer las críticas de varios legisladores demócratas, algunos de los cuales propusieron un proyecto de ley que requeriría una nueva votación legislativa o en la ONU antes de iniciar las hostilidades.
Ayer, el Pentágono admitió que ya ha desplegado tropas en el norte de Irak, aunque poco numerosas, en un área de población kurda, contraria al régimen de Sadam.
Mientras tanto, la OTAN aplazó ayer su decisión de enviar aviones y misiles para defender a Turquía en caso de una guerra con Irak, asestando otro revés a las intenciones estadounidenses de atacar al país árabe en breve.
La decisión fue tomada en una reunión del órgano ejecutivo de la alianza, el Consejo del Atlántico Norte, luego que los 19 países miembros no lograron llegar a un acuerdo el martes en un encuentro privado.
Entre tanto, el discurso del presidente George Bush sobre el estado de la unión provocó numerosos llamados a la moderación contra cualquier riesgo de conflicto, mientras que Bagdad calificó al mensaje de "viejo disco rayado".
La crisis sobre Irak está "en su fase final", en la que el mandatario de EU iniciará una ronda intensiva de consultas con los aliados, en un último intento por evitar una guerra, anunció ayer la Casa Blanca.