El presidente francés Jacques Chirac manifestó públicamente el apoyo a su "delfín", el ex primer ministro Alain Juppé, condenado el viernes a 18 meses de prisión con remisión y a 10 años de ineligibilidad, acusado de "adquisición ilícita de beneficios" por un tribunal de la región de París.
Hablando desde Marsella (sur), el presidente Chirac saludó en Alain Juppé "un hombre político de una calidad excepcional, de competencia, de humanismo, de honestidad", agregando que "Francia necesita a hombres de su calidad".
Alain Juppé, de 58 años, y candidato potencial a la presidencia de la República en 2007, llegó temprano ayer al ayuntamiento de Burdeos (suroeste), para ocupar su cargo de alcalde y reunió a todos sus colaboradores "para trabajar toda la jornada".
El ex ministro fue acusado, con otros 26 enjuiciados, de estar implicado en el financiamiento oculto de su partido entre 1983 y 1995 con dineros de la alcaldía de París.
La presencia de Juppé en su puesto de trabajo en la alcaldía de Burdeos y el apoyo público del presidente de la República fue interpretado por los analistas como señales de que el ex primer ministro y dirigente del partido presidencial hará frente a la crisis en lo político y presentará una apelación al veredicto, en lo judicial.
En noviembre de 2002, cuando se inició la investigación que culminó con la decisión de justicia del viernes, Juppé había declarado que en caso de ser condenado a una pena infamante, "por razones de ética", se retiraría de la política.
Juppé, ex ministro de Relaciones Exteriores, secretario general del partido de la Reunión por la República (neogaullista, convertido en UMP) y considerado como el delfín del presidente Jacques Chirac, fue el adjunto a las Finanzas en la municipalidad de París cuando el actual presidente era alcalde de la capital francesa.
En el ejercicio de esta función y por haber encubierto la remuneración por la Ciudad de París de siete personas que trabajaban en realidad para su partido, Juppé fue condenado por el tribunal de Nanterre (suburbio de París) bajo el cargo de "adquisición ilícita de beneficios".
En el plano político, la condena es un golpe duro para la derecha en plena campaña para las elecciones regionales que tienen lugar en Francia dentro de seis semanas.
Alain Juppé, presidente del partido gobernante UMP y ex primer ministro, se pronunciará hoy sobre su futuro político tras haber sido condenado a 18 meses de prisión sin cumplimiento y a 10 años de inhabilitación para cargo público.
Juppé anunció ayer que dirá " a todas las francesas y a todos los franceses, sin duda delante de las televisiones, lo que he decidido" tras haber "reflexionado bien" durante el pasado fin de semana.
Hizo esas declaraciones ante la Alcaldía de Burdeos, donde se habían concentrado varias decenas de concejales, militantes y simpatizantes de la UMP para expresarle su apoyo, al grito de "¡quédese, quédese!".
Con lágrimas en los ojos, Juppé reconoció que atraviesa "momentos difíciles", pero se felicitó de "tener la suerte de no estar sólo" y aludió especialmente a su mujer Isabelle, quien estaba a su lado, y a la que calificó de "insustituible". También agradeció las muestras de simpatía que ha recibido "por teléfono, Internet, SMS o por fax".