El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha amenazado a Estados Unidos y al Reino Unido con tomar medidas contra sus embajadas en Harare si éstas siguen respaldando las manifestaciones ilegales de la oposición.
Según informó ayer el dominical gubernamental "Sunday Mail", Mugabe también acusó al opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MCD), que dirigió esta semana una "huelga nacional", de "prestarse a los intereses extranjeros".
La movilización, reprimida por las fuerzas de seguridad y que motivó la detención el viernes del líder del MCD, Morgan Tsvangirai, constituyó una acción "ilegal, puesto que tuvo por fin apartar del poder de forma inconstitucional al jefe de Estado", dijo ayer Mugabe.
"Espero que las embajadas británica y estadounidense se den cuenta de ello y de que su instigación (de las protestas) no puede ser tolerada indefinidamente por mi Gobierno, ya que están actuando de manera ilegal en nuestro suelo", puntualizó.
El Reino Unido y el resto de la Unión Europea (UE), junto a Estados Unidos y otros países, consideran fraudulentas las elecciones en marzo del año pasado que Mugabe ganó frente a Tsvangirai, y Londres ha protestado por la detención del líder opositor.
Mugabe hizo sus declaraciones en un discurso en los funerales de Johanna Nkomo, viuda de Joshua Nkomo, dirigente rival del actual presidente de Zimbabue durante la "guerra de liberación" contra el gobierno de la minoría blanca de la entonces Rhodesia.
Pese a las diferencias políticas entre Nkomo y Mugabe, el presidente zimbabuense insistió en que Johanna Nkomo "nunca se hubiera prestado a los intereses extranjeros, ni buscado sanciones punitivas o intervención armada" para que el país "volviera a ser colonia hipotecada".
Tsvangirai, mientras tanto, permanece encarcelado a la espera de una nueva vista judicial mañana, dentro de su juicio por traición a raíz de su supuesta participación en una conspiración para asesinar a Mugabe.