El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, declaró en Shanghai que no hace diferencias entre el holocausto del pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial y el de los musulmanes de Palestina.
"Nosotros defendemos los derechos de todos los seres humanos, y a este respecto, no hay diferencias para nosotros entre judíos, cristianos y musulmanes. Todos ellos son respetables, tienen su propia voz y una dignidad que debe ser respetada", señaló.
De hecho, recordó que los judíos están representados en el parlamento iraní, e indicó que lo que le preocupa es que se dé la justicia en todas partes del mundo, y que lamenta la injusticia allá donde se produzca. Además afirmó que el Holocausto nazi es "un tema que ha influido en muchas ecuaciones políticas y diplomáticas en el mundo", y que "debe ser investigado por grupos independientes e imparciales".