PRÓXIMA CONTIENDA
- El tercer y último debate será el próximo lunes en Boca Raton (Florida) y estará dedicado únicamente a política exterior, un ámbito en el que a priori Barack Obama “tiene mucha más práctica y experiencia que Mitt Romney”, según dijo a los medios Carolyn Dudek, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Hofstra.
Los candidatos a la Casa Blanca retoman sus campañas en Iowa y Virginia tras un tenso debate en la Universidad Hofstra de Nueva York que, a 20 días de las elecciones, ha resucitado al presidente Barack Obama y consolidado el giro del republicano Mitt Romney hacia su imagen más moderada.
“Obama ha vuelto”, titula contundente The New York Times en un editorial y afirma que, tras su mala actuación en el primer debate en Denver, en Nueva York el presidente “por fin pareció un hombre preparado para pelear por un segundo mandato”.
No obstante, el influyente diario subraya también que, en su segundo debate con Romney, Obama perdió la oportunidad de plantear “una oposición más fuerte” a la posesión de armas de asalto y de “proponer una política de inmigración clara”.
El presidente y candidato demócrata a la reelección “transmitió confianza en sí mismo” y estuvo “mejor” que su rival cuando se debatió sobre educación, las políticas hacia las mujeres e inmigración, según dijo Carolyn Dudek, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad Hofstra.
Para Dudek, Romney tuvo su punto fuerte en los asuntos económicos y, según sostiene en un editorial The Washington Post, su estrategia fue describir los últimos cuatro años “como un experimento fallido”, así como profundizar en sus posturas moderadas de esta recta final de la campaña para atraer a indecisos e independientes.
El debate, en el que una decena de ciudadanos hizo las preguntas y moderado por la periodista de la CNN Candy Crowley, fue casi un cuerpo a cuerpo, con interrupciones y ataques mutuos, y con los candidatos de pie en muchos momentos hablándose de frente y de forma desafiante.
Después de haber admitido que en el primer debate estuvo “demasiado correcto” y tuvo “mala noche”, Obama salió a dar la impresión contraria.
El demócrata acusó varias veces a Romney de mentir y tuvo momentos brillantes como cuando le dijo que su pensión “no es tan grande” como la suya o le acusó de tener un plan que busca únicamente asegurarse de que “los ricos juegan con diferentes reglas”.