El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, ha conseguido sobreponerse a la humillación sufrida durante los últimos días, y muestra de ello es que reiteró que, a pesar de tener "un costo personal", es más conveniente para el país que permanezca en el cargo.
Durante una conferencia de prensa celebrada en la Casa Presidencial, donde hubo una gran expectación mediática, Pérez Molina repitió que la coyuntura electoral le obliga a seguir como presidente para poder garantizar los comicios del domingo.
No obstante, reconoció que las últimas protestas, en las que tuvo que aguantar "comentarios" e "insultos", le hicieron vivir la situación más "humillante" de su vida.
"Es una situación dura, una situación bien difícil. Jamás en mi vida pensé enfrentar una situación como esta. Pero Dios sabe cómo hace las cosas y por qué se dan las circunstancias", sostuvo el mandatario con síntomas de pesar por la tesitura que atraviesa.
Pérez Molina fue acusado el pasado 21 de agosto por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de liderar la red de corrupción aduanera conocida como "La Línea", un caso por el que también está en prisión preventiva su exvicepresidenta Roxana Baldetti.
Por enésima ocasión, el mandatario volvió a negar su participación en dicha estructura criminal, proclamando enérgico: "No recibí ni un centavo".
Sin embargo, cuando los periodistas apelaron a su "moral" y a sus convicciones "más sagradas" para que refutara las acusaciones en su contra, Pérez Molina no fue capaz de reafirmar su postura y esquivó la cuestión yéndose por la tangente y lamentando que la población, y él mismo, hubieran tenido que pasar por todo esto.
"Si a alguien le ha dolido este proceso es a mi persona", aclaró y machacó que su disposición es enfrentar el debido proceso y responder a la población "con la cara de frente, con la cara levantada".
Hacía más de una semana que Pérez Molina evitaba a la prensa y la expectación generada ante esta comparecencia no fue de extrañar. Es por ello que, durante aproximadamente una hora, el mandatario respondió a los interrogantes de los periodistas.
Pérez Molina apeló a la presunción de inocencia para defenderse y cuestionó "la seriedad" y "el fundamento" de las acusaciones en su contra que, según él, no son suficientes para demostrar su vinculación con una estructura criminal que defraudó millones de dólares al Estado.
En este sentido, con referencia a una escucha telefónica en la que pide cambiar a un empleado de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), el general retirado reconoce que es su voz, pero agregó que "no era una imposición", sino una recomendación por la preocupación que sufría ante "la falta de recaudación".
Reveló que, justo en ese momento, el Ejecutivo barajaba hacer "una intervención" en el ente recaudador de impuestos, aunque al final, apostilló, solo quedó en una "intervención operativa" por impedimento legal, ya que se trata de un ente autónomo.
Cooperativas y ONG de Guatemala acusan al presidente de mentiroso
La Coordinación de ONG y Cooperativas (Congcoop) de Guatemala acusó al presidente Otto Pérez Molina de mentiroso y demagogo, después de que el mandatario volviera a rechazar los señalamientos en su contra.
En una declaración pública divulgada a los medios de comunicación, el colectivo asegura que Pérez Molina "miente descaradamente" al intentar "desprestigiar" la labor del Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).
Los dos entes acusaron el 21 de agosto a Pérez Molina de liderar la red de corrupción aduanera conocida como "La Línea".
El caso ya llevó a prisión a su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, quien tendrá que esperar retenida hasta el próximo mes de diciembre si un juez decide o no enjuiciarla.
La Congcoop argumenta que los señalamientos en contra de la Cicig y el MP son "demagógicos" y que el presidente "no tiene ninguna calidad moral" para hacer ningún tipo de acusación.