El presidente de Perú, Alan García, confió ayer en que el hombre que violó a su hija, de siete meses, "muera dentro de la prisión", tras felicitar a la Policía por su detención en la región Junín y lamentar que no exista pena de muerte para esos delitos.
El jefe de Estado reiteró estar a favor de la pena de muerte para los violadores de menores, especialmente en los casos en que se provoca la muerte de los niños, porque eso le parece que no tiene perdón de Dios.
El ministro del Interior, Miguel Hidalgo, confirmó la detención de Junín de Elvis Egoavil Julcarima, de 22 años, quien era intensamente buscado por la violación de su hija, de siete meses de edad.
La bebé sobrevivió a la agresión, pero debe ser trasladada a Lima para ser tratada por haber sufrido desgarro vaginal y anal.
García añadió: "En este Gobierno hubiéramos podido sancionar severamente a los violadores, aplicándoles la máxima pena", pero recordó que el Congreso "normalmente le da la espalda a la opinión pública" que apoya esa medida.