El presidente surcoreano, Roh Moo Hyun, no aceptó ayer la dimisión que momentos antes le presentó el primer ministro, Goh Kun, y todo su gabinete, debido al anuncio que éste hizo el viernes para someter su gestión a un referendo ante la caída en picada de su popularidad.
En una rueda de prensa convocada con urgencia, el mandatario rechazó la dimisión del Gobierno de Goh y sus 18 ministros y dijo que los miembros del gabinete “deben servir mejor al país en un momento en el que yo solicito a la nación su confianza en mí”.
“No toleraré ningún intento de círculos políticos para minar mi determinación para buscar la confianza popular”, manifestó Roh, quien añadió que se discutirán las fórmulas para ello.
En una reunión matinal del Consejo de Ministros, Goh Kun afirmó asumir toda la responsabilidad por haber llegado a esta situación.
Varios consejeros y secretarios presidenciales remitieron también su dimisión por “sentir la situación que llevó ayer al presidente a decir que sometería a la voluntad del pueblo su labor”, según indicó el secretario de información pública, Lee Byung Wan.
Roh lamentó ayer que uno de sus consejeros se viera envuelto en un escándalo de corrupción y mostró su decisión de que sea el pueblo el que juzgue su trabajo en un plebiscito.
La popularidad del presidente Roh, que fue investido en febrero de este año, ha caído en picado hasta el 39,4 por ciento desde el 80 y 90 por ciento de principios de su labor, según una reciente encuesta del rotativo Dong A Ilbo.