Los presidentes de Guatemala y El Salvador expresaron ayer estar en disposición de promover la discusión de legalizar las drogas, debido a que creen que el narcotráfico es un problema que han heredado a causa del consumo de estupefacientes en Estados Unidos.
“Estamos trayendo el tema al debate.
La reunión es para fortalecer los mecanismos para luchar en contra del crimen organizado. (Pero) mientras el consumo no se logre reducir, el problema (del tráfico de drogas) va a seguir”, dijo el gobernante guatemalteco Otto Pérez Molina durante una conferencia de prensa conjunta.
El presidente salvadoreño Mauricio Funes dijo estar dispuesto a adherirse a esa propuesta.
El mandatario salvadoreño visitó Guatemala para dar continuidad a los planes que se trazaron con el Gobierno del ahora expresidente Álvaro Colom.
Estados Unidos reaccionó en contra de los comentarios de Pérez sobre el tema del narcotráfico. En un comunicado, la sede diplomática indicó el domingo que hacerlo representaría “una amenaza a la salud y seguridad pública”.