Jóvenes partidarios de los inmigrantes exhortaron a importantes senadores federales demócratas a que le exijan al presidente de EE.UU., Barack Obama, que reduzca las deportaciones, incluso mientras el mandatario intenta mantener la presión sobre los republicanos de la Cámara de Representantes.
Los sucesos dejan entrever una división entre los demócratas y los partidarios de los inmigrantes en momentos en que algunos piden una acción ejecutiva inmediata de Obama para ayudar a los que viven sin autorización en el país, mientras que otros dicen que la decisión es de la Cámara de Representantes mientras exista una oportunidad, de que aprueben una reforma a las leyes de inmigración.
En la Casa Blanca, Obama se dirigió a funcionarios policiales, exhortándolos a que cabildeen el tema ante John Boehner, presidente de la Cámara, y sus colegas republicanos, antes de las elecciones de noviembre.