Berta Soler, una de las líderes de las Damas de Blanco, dijo hoy que sigue esperando por su esposo, el opositor preso ngel Moya, cuya excarcelación fue anunciada el viernes pese a que él no desea salir de prisión si no excarcelan primero a los reos políticos que están enfermos.
"Hasta el momento no tengo ninguna noticia, no sé si las autoridades han hablado con él", declaró Soler a periodistas, tras indicar que la postura de su marido es no aceptar la excarcelación si antes no son liberados los prisioneros políticos enfermos.
La última vez que Berta Soler habló por teléfono con su esposo fue el pasado viernes, aunque éste le dijo que no lo habían comunicado nada al respecto de su próxima excarcelación.
Soler interpreta la demora de las autoridades de la isla en comunicarles la excarcelación por la "digna" postura de su marido.
"Tenemos fe y pensamos que pronto será la excarcelación de él y de los otros nueve" miembros del Grupo de los 75 que aún están en prisión, señaló la mujer.
La próxima excarcelación de Moya Acosta fue anunciada por la Iglesia Católica de la isla el pasado viernes junto a la de Guido Sigler Amaya, quien desde ese mismo día se encuentra en su casa.
Moya y Sigler fueron detenidos y condenados a 20 años de prisión cada uno, durante la ola represiva contra 75 disidentes en la llamada "Primavera Negra" de 2003.
Las Damas de Blanco, que son familiares de esos presos políticos, volvieron hoy a desfilar como hacen los domingos por la habanera Quinta Avenida para exigir la libertad del grupo.
Tanto Soler como Laura Pollán, otra de las portavoces de las Damas de Blanco, se refirieron a la huelga de hambre que su compañera Alejandrina García de la Riva comenzó hace diez días en su domicilio.
Soler y Pollán indicaron que es "preocupante" la protesta que "a título personal" está realizando García para reclamar la liberación de su marido, Diosdado González, uno de los diez presos políticos del "Grupo de los 75" aún encarcelados, quien en solidaridad con ella se ha sumado al ayuno, al igual que el prisionero Pedro Arg elles Morán.
"Tenemos que hablar con ella, vamos a pedirle nuevamente que deponga la huelga, y si no quiere dejarla que la posponga por un término de uno o dos meses", expresó Pollán.
A su juicio, el Gobierno cubano no responde a ese tipo de presiones y destacó que "mientras ella esté en huelga, el marido se va a mantener en huelga y los presos también, y no los van a soltar".