Un hombre de 42 años pasó 20 meses detenido en una prisión de máxima seguridad de Argentina acusado de violar a su hija, pero ésta se arrepintió y confesó que mintió, informó la prensa.
El fiscal retiró los cargos y el tribunal absolvió al acusado, después de que la hija, que cuando le acusó era menor y hoy tiene 19 años, ratificara en el juicio que había mentido, algo que ya había dicho durante la etapa de instrucción, pero no fue tomado en cuenta ante la posibilidad de que hubiera sido coaccionada.
La joven mintió para vengarse de su padre, porque éste era estricto. Él es camionero y había llegado a la universidad, pero para alimentar a su familia dejó de estudiar. Entonces, quería que sus hijos estudiaran y que no fueran vagos.