Los remanentes de una violenta tormenta que cobró 13 vidas en Oklahoma causaron vientos y lluvias torrenciales en Nueva Inglaterra y un tornado en Carolina del Sur. Y podría haber más por venir, aunque los meteorólogos dicen que lo peor ya pasó.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que la semana podría comenzar con tormentas en el noreste y el Atlántico medio, además de granizo y fuertes vientos en las Grandes Llanuras.
Ayer en la mañana, más de 19,000 usuarios todavía estaban sin electricidad en Vermont, Nueva Hampshire y Maine.